miércoles, 26 de febrero de 2014

7 años más o menos.

Yo no lo sabía pero aquel viaje a Tokyo marcaría el rumbo de mi vida hasta ahora, desde el final de aquél verano solo podía pensar en una cosa, quería volver.

Seguía pensando en ello constantemente, hacía planes, fantaseaba con la idea, pero las condiciones no me lo permitían. Aquello no es Londres o Estados Unidos, no os engañéis, si quieres ir a Japón tienes que aprender japonés. 

Así que comencé a buscar academias en mi ciudad y tuve la gran serte de encontrar un lugar donde los profesores no eran nativos. No, no eran nativos y es que para poder explicar ciertas cosas del idioma, a parte de controlarlo perfectamente, debes saber explicarte en el idioma que utilizas para enseñar esas reglas, y para un japonés puede llegar a ser complicado. 

No pude haber tenido más suerte dando con mi academia y con mi 先生, gente seria pero divertida, clases con una estructura bien definida y amor por lo que se hace, solo tenéis que buscar estos ingredientes si queréis comenzar este gran reto. 

Han pasado unos 4 años, me vi forzado a dejarlo una vez pero desde que lo retomé he avanzado muchísimo, ya tengo el N5 en el bolsillo y el N4 a tiro de piedra. No podría tener más ganas. 

Y ahora me vuelve esa idea, "quiero volver", más fuerte que nunca. 

Lo veo factible, solo tengo que ponerme las pilas, recordar ese verano, todo el camino recorrido, darme cuenta de que ese sueño se está materializando, respirar hondo y terminar de darle forma. 

Este es mi camino pero quiero compartir todo este trabajo previo, seguro que a alguien le es de utilidad. 

japonera! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario